Del 16 al 18 de octubre de 2026, la Ciudadela de Jesús, en La Ceja del Tambo, Antioquia, será sede del Congreso Centenario DOMUND 2026, convocado por la Diócesis de Sonsón-Rionegro para conmemorar los cien años de la Jornada Mundial de las Misiones.
El encuentro reunirá alrededor de 700 participantes, entre sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas, laicos, jóvenes, niños, familias y grupos misioneros procedentes de diferentes regiones del país. Será un espacio de formación, celebración, intercambio de experiencias y renovación del compromiso evangelizador.
Bajo el lema “Uno en Cristo, unidos en la misión”, el Congreso recordará que la misión no es responsabilidad exclusiva de quienes parten hacia territorios lejanos. Todo bautizado está llamado a anunciar el Evangelio, servir a los demás y llevar esperanza a las realidades que necesitan la presencia cercana de la Iglesia.
La programación contará con invitados nacionales e internacionales, entre ellos la hermana Inês Paulo Albino, secretaria general de la Pontificia Obra de la Infancia Misionera en Roma; el padre Samir García, director nacional de las Obras Misionales Pontificias de Colombia, y el padre Rafael López Villaseñor, misionero xaveriano y secretario de la Pontificia Unión Misional de las OMP de Brasil.
Más que una conmemoración histórica, los cien años del DOMUND representan una oportunidad para mirar hacia el futuro, suscitar nuevas vocaciones, fortalecer la cooperación entre las comunidades y formar discípulos capaces de salir al encuentro de las personas, los pueblos y los territorios.
Para el Instituto Misionero de Antropología, fundado por los Misioneros Javerianos de Yarumal, esta celebración reafirma la importancia de una misión que escucha, acompaña y educa. Una misión que reconoce la dignidad de los pueblos indígenas, afrodescendientes y campesinos, fortalece sus culturas y forma líderes comprometidos con la transformación de sus comunidades.
El Congreso también invita a renovar la conciencia de que evangelizar significa hacerse cercano, compartir la vida y responder a los desafíos humanos, sociales y culturales de nuestro tiempo. La misión se realiza con la palabra, pero también mediante el servicio, la educación, la solidaridad y la defensa de la vida.
Desde el IMA nos unimos espiritualmente a esta celebración centenaria y renovamos nuestro compromiso de continuar al servicio de los otros, en el nombre del OTRO, para que todos los pueblos en Él tengan vida y en el mundo haya menos hambre.


